Deseo: decálogo de libertad

Mi anhelo en la vida es coincidir... 
Crear lazos de compañerismo 
Con seres que tramen conmigo la vida. 

Que seas Mi cómplice en la búsqueda activa de mi propio goce, 
Que te produzca placer verme siendo honesta y realizada disfrutando de la vida, la comida, el baile. 
Que me observes jugar sin juicios y me permitas explorar los límites de mi propia tensión sexual, con la vida y con los otros. 

Que potencies mi libido con palabras, poesías y danzas sensuales, que no cargues en tus hombros jamás la responsabilidad de mi satisfacción. 

Quiero experimentar también lo único, lo que no se parece a nada más, un ser que me empuje a ser yo misma coherente y decidida en cada acto. 

Quiero explorarme a mi misma en compañía de  buenos amores, donde algunos puedan querer que yo contribuya en sus mundos, me den un espacio y escuchen mis imágenes. 

Quiero gozar de conversaciones estimulantes para mi cerebro y mi clitoris sin culpa de trasgreción, 
Con profunda responsabilidad afectiva, con amor, amistad y deseo en la búsqueda certera y sin represión de mi propio placer (un ente olvidado en todas mis antiguas prioridades). 

Quiero rodearme de amores que conecten con mi poesía y con el potencial erotico de las palabras, las necesito, las anhelo. Mi cerebro busca claridad, certezas y honestidad, deseo el relajo infinito de la intimidad, y la poesía no es sino la posibilidad de encontrarnos en el lenguaje de otros mundos posibles. 

Quiero habitar mi locura con rebeldía y responsabilidad, hacerme cargo de mi herida y disfrutar de mis talentos, de mi honestidad, de mi sensibilidad y percepción... Ser rara y amarme profundamente en el placer de mi autenticidad y belleza. 

Y quiero, no obstante, que me abraces fuerte en los días que no puedo más , que la sensibilidad me desborda, que me acompañes a caminar a pies descalzo mientras me brotan las plantas de los pies para encontrar la calma que a veces la intencidad me quita. 

Y quiero también no temerle a ese intenso pulso vital que me estremese toda, un atardecer, un ataque de risa en complicidad, los niños y sus palabras nuevas, el agua, la montaña, el sur, el sur del sur... Más abajo de mi ombligo. 

Sedúceme en poesía y ámame con tus manos, besa mi piel suave y dame de tu alma un rincóncito donde el juego sea el camino que lleva a una mesa servida, con una vela encendida y el olor fresco de las flores recién cortadas, te invito, ven y construyamos con nuestras manos un refugio en un árbol donde se vea el valle y podamos jugar a la casita. 

Quiero gestar bailes, explorar movimientos y jugar como un mono en el proceso, ser una serpiente que seduce y un conejito mimado, un perro fiel y una gata fina suave y esquiva cuando de espacio personal se trata, quiero caricias eroticas en miradas que no me tocan y sentir bichitos en el cerebro cuando experimento la magia de conectar con un desconocido, quiero experimentar el placer de ser una mujer que satisface sus necesidades  de goce, ternura y presencia, quiero sentirme vista y reconocida, tener un propósito que nutra algo más grande y que mi sexo y mi espíritu sean una fuerza inagotable, quiero ser energía que no se reprime y que conecta con otros mundos e historias, cuerpos y caricias. 

Quiero que esta corriente de mi conciencia no te intimide, que te seduzca mi anhelo de libertad y compañía  y quiero caminar junto a ti mientras soy plena.